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Claudia Sheinbaum acude al Istmo a supervisar atención a emergencia ante la ausencia del gobernador

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    Editor
  • 29 dic 2025
  • 2 Min. de lectura

El descarrilamiento del Tren Interoceánico ocurrido este fin de semana en la comunidad de Nizanda ha derivado en una crisis no solo humanitaria, sino política. Mientras la cifra de víctimas se ha actualizado a 13 fallecidos y 98 heridos, la gestión de la emergencia ha evidenciado un vacío de poder estatal que ha sido cubierto directamente por la Presidencia de la República, desatando severas críticas contra el gobernador Salomón Jara Cruz.

La tragedia en Nizanda


El siniestro tuvo lugar el pasado domingo en la Línea Z del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT), cuando el convoy que transportaba a más de 200 personas perdió el control y volcó. Equipos de emergencia federales y estatales han trabajado contrarreloj en la zona, trasladando a los heridos a hospitales de Salina Cruz y Coatzacoalcos.


Contrastes: Presencia presidencial vs. Ausencia estatal


La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo arribó de emergencia a la entidad para supervisar personalmente las labores de rescate y visitar a las víctimas en los hospitales. En un mensaje directo a los afectados, Sheinbaum garantizó indemnizaciones completas y justicia.

Sin embargo, la ausencia física del gobernador Salomón Jara en la "zona cero" fue notoria. Fuentes cercanas al gobierno federal y reportes de prensa confirmaron que el mandatario estatal no se encontraba en Oaxaca al momento del accidente. Trascendió que Jara Cruz estaría fuera del país disfrutando de un periodo vacacional con su familia, limitándose a emitir mensajes de coordinación a través de sus redes sociales.


La reacción política: "Frivolidad ante la muerte"


El vacío dejado por el ejecutivo estatal ha sido duramente cuestionado por diversos actores políticos, quienes han calificado de "negligente" e "insensible" que el gobernador no interrumpiera su descanso de inmediato ante una tragedia de esta magnitud.

Entre las voces más críticas destaca la de Benjamín Robles Montoya, dirigente y exsenador del Partido del Trabajo (PT). Robles Montoya arremetió contra la administración estatal, señalando que mientras la Presidenta asumía responsabilidades que correspondían al primer mandatario local, Salomón Jara priorizaba su agenda personal fuera de México.

"Es inconcebible que ante la crisis más grave del año en nuestro estado, el gobernador brille por su ausencia. Oaxaca está de luto y requiere gobernantes de tiempo completo, no autoridades que dirigen por control remoto desde el extranjero mientras la Federación tiene que venir a resolver", sentenciaron actores políticos afines al exsenador petista, sumándose al reclamo de una ciudadanía que exige explicaciones claras sobre el paradero de su gobernador.

Lo que sigue


Mientras las investigaciones técnicas sobre las causas del descarrilamiento continúan, la opinión pública en redes sociales exigía conocer las razones de la ausencia física del mandatario estatal.

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